Vivir la carne asada como algo natural y familiar, nadie en nuestra familia era un experto asador, poca información y escasos conocimientos eran resultado de un intento de carne asada, pero de la maravillosa sucesión de domingos, el amor y la pasión por este generoso oficio y en compañía de los que más se quiere, transmitiendo esto que siente, esto que lo llevamos dentro, el humo penetrado en las
venas. Y es que el asado es la satisfacción de ver contentos a cada uno de los integrantes. El alimentar es un acto de generosidad, restauración y cuidado, es un placer infinito, el valor va mucho mas allá del costo de los ingredientes y del tiempo invertido, se trata de la forma más especial de aprecio hacia las personas. El tiempo que no transcurre en vano, inmortalizo cada maravilloso día que compartimos y disfrutamos teniendo el privilegio de ser los maestros de esta ceremonia, los directores y conductores de este fantástico encuentro que nos denomina como “asadores o parrilleros”
La consecuencia, estar totalmente convencido de tener el mejor lugar con la experiencia de que somos carniceros y asadores para así dar el mejor producto desde el fuego hasta la mesa y es lo que somos. Nacen del fuego es el lugar acogedor, el lugar donde el compartir y la sensación de calidez entre amigos se pueda respirar en el aire, el lugar perfecto para disfrutar la mejor carne asada, el lugar familiar y el lugar donde te sentirás como en casa. Finalmente sabemos que todo lo que hacemos a la parrilla, lo hacemos de la mejor manera y lo hacemos bien.