11/03/2026
RARO abrió en agosto 2025. Es un nuevo ejemplo de cafeterías que se instalan sobre calles no comerciales en barriadas de poca altura alejadas del Centro. Otra expresión de resistencia. Al mercado, a las imposiciones foráneas y al renunciamiento a la identidad.
Está ubicado en Llavallol 2448, Villa del Parque.
Lo comparten dos socios: Mauro y Fernando, vecinos del barrio. Se conocieron trabajando para Ifigenia cuando funcionaba en Villa Mitre.
Cuando entré al café sonaba, sin fastidiar, Rapsodia en Blue de George Gershwin. Lo siguió George Harrison y luego Bowie. Hermosamente muy raro todo.
Raros se sintieron Mauro y Fernando desde chicos entre sus grupos de amigos. La distancia surgía por la música que escuchaban, la literatura que consumían y el desinterés por el fútbol. Y sí, en ciertos ámbitos calificarían como bichos raros.
De hecho el nombre que pensaron para su emprendimiento fue ese: Bicho raro. Pero en la consulta que abrieron entre su gente les advirtieron que “bichos” se le dice al vecino A.A. Argentinos Juniors y que el café está ubicado cerca de la cancha de All Boys. Potencial rivalidad en puerta. Entonces, quedó Raro.
Como bajada conceptual le agregaron “Café cultural”. Y es cierto. Sobre la pared del café se exponen obras curadas por la galerista .bellusci. Algunas noches organizan veladas con cantautores. También organizan Feria de Libros Usados que acerca Alicia, la librera vecina de en Av. Nazca.
El local tiene una generosa biblioteca. Cada mesa invita a la lectura. Y, en la vereda, dentro de una canasta, hay libros para llevarse de regalo.
Todo el interior del café lo hicieron Mauro y Fernando con sus manos.
Raro es un espacio barrial para conversar y trabajar. Como, por ejemplo, se lo apropia , corresponsal de la edición latinoamericana de El País a quien encontré escribiendo en sus mesas.
Sostienen Mauro y Fer que con Raro se propusieron construir comunidad. Vaya si lo están logrando. Los propios vecinos de Villa del Parque se encuentran, conocen y comienzan a tejer redes sociales en su interior.
Otra rareza, cierra a la siesta. Los amo.